Pasos básicos


¡Hola! Antes que todo, quiero expresar lo feliz que estoy de poder compartir un pedacito de mi con ustedes. Desde hace tiempo tenía la inquietud de poder transmitir mis conocimientos y mi pasión por la gastronomía, además de tener un contacto más directo con ustedes. Así que les pido que no se queden con ninguna duda; escriban y pregunten todas sus inquietudes, díganme que quieren aprender a cocinar, qué productos les dan curiosidad, y ¿por qué no? Enséñenme también ustedes esos secretos que han estado en sus familias por generaciones… ¡Aquí estamos todos para aprender!

En este primer post quiero enseñarles lo básico; Como prepararse para la elaboración de un platillo.

Lo primero es leer la receta completa, no solo los ingredientes que van a necesitar, ¡literalmente leean una y hasta tres veces toda la receta! ¿Por qué? Pues porque así tienen la oportunidad de investigar algún término o método que no entiendan. También les ayuda a darse cuenta de los materiales que necesitan para la preparación del mismo (olla, espátula de goma, rallador, procesador de alimentos, etc.) Asegúrense de tener todos esos elementos cerca y sobre todo, que el cuchillo esté bien afilado; no hay cuchillo más peligroso que un cuchillo “boto”, por la simple razón que tienen que hacerle más fuerza para cortar y se les puede mover el objeto que están cortando. Y hablando de cortar, siempre pongan un trapo húmedo debajo de su tabla, así evitarán que se mueva mientras la estén utilizando.

Luego que hayan leído la receta y tengan a mano todo lo que necesitan, lo más importante es hacer el “mise en place”. Seguro alguna vez han escuchado el término, pero por si no lo conocían; quiere decir “puesto en el lugar”. En cocina se utiliza para organizar todos los ingredientes que vamos a necesitar para la elaboración de un plato antes de empezar a cocinar. Por ejemplo: si una receta dice que deben cortar una cebolla en pluma, tener un diente de ajo majado y media taza de caldo de pollo; antes de poner a hervir el caldo deben tener la cebolla cortada, el ajo ya majado y el caldo medido. Todo esto se va colocando en diferentes recipientes y así al momento de cocinar no tienen que preocuparse por ir a ver cuánto era que necesitaban de ajo, en lo que se les queman las cebollas. ¿Se sienten identificados?

Lo que sigue es un poco más difícil, pero es esencial; paciencia. Si un día andan muy estresado y con mil cosas en la cabeza, ¡olvídense de la cocina! pidan delivery o prepárense un sándwich. Suena gracioso, ¡pero es verdad! No saben la cantidad de veces que he arruinado una receta que me sé de memoria, simplemente porque ese día andaba de malas o en apuros. Hay muchos platos que requieren de tiempo para desarrollar esos sabores que tanto nos gustan, sobre todo en la gastronomía dominicana. Así que si alguna preparación dice que deben dejarla cocer a fuego lento por 2 horas; sírvanse una copita de vino, pongan la mesa, leean un libro, ¡lo que necesiten para distraerse y no estar mirando la estufa! Créame, no se va a cocinar más rápido porque estén frente a ella, lo único que van a ganar es desesperarse.

Pudiese darles muchos consejos más, pero prefiero que vayamos conociéndolos poco a poco para no hacer el post tan largo y se aburran de mi… Mientras tanto, ya tienen lo básico, así que ¡a cocinar!